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domingo, 6 de junio de 2010

El bicho de las borlas

Estábamos en Campana, sentados en el pasto a orillas del río Paraná, durante un sereno atardecer, cuando uno de nosotros dijo: "¡Miren esto!". Los jóvenes, inmediatamente vieron de qué se trataba, mientras que los más veteranos, que no tenemos tan buena visión, tardamos en darnos cuenta de a qué se refería.

Se produjo un gran alboroto entre los que primero habían visto al animal porque comenzaron a emitir opiniones acerca de qué era. "Es un insecto", decía uno. "No, es un escorpión chico", decía otro. "¡Ojo que puede picar y ser venenoso! ¡Miren qué hermosos colores tornasolados que tiene!", dijo otra. "Yo leí en algún libro que los animales más atractivos suelen ser venenosos", añadió alguien. "Por las dudas, no lo toquen, ya que no sabemos qué es y qué puede hacernos", decía una veterana desde una distancia prudencial.

Otro protestaba porque quería tomar una buena fotografía del animalito y no tenía lente de aproximación ni macro en su cámara, y la fotografía tenía que ser tomada desde muy corta distancia. A sabiendas de que las fotografías no iban a ser nítidas, algunos intentaron hacer tomas de esa curiosidad que ya nos había atraído la atención durante un tiempo considerable. Una o dos fotografías, de todas las que habían tomado, eran rescatables. Pero la intriga de qué era eso que estábamos viendo continuaba.

"¡Tiene como unas borlas en las antenas!", se oyó. Otra destacó los hermosos colores tornasolados, que en la gama del verde lo hacían difícil de distinguir del pasto que lo rodeaba. Cuando escuchamos lo de las borlas, al principio, nos reímos, pero desconociendo de qué se trataba y cómo se llamaba, al pequeño le quedó: el bicho de las borlas.

Como somos muy cuidadosos del equilibrio ecológico, no solemos sacar de su lugar nada de lo que vemos, por lo tanto el bicho de las borlas continúa viviendo, probablemente, en las orillas del río Paraná. Sí nos agrada mirar con atención todo aquello que descubrimos. Así nos dimos cuenta de que el bicho de las borlas no se caracterizaba por su velocidad de desplazamiento. Era lento. Su desplazamiento le resultaba muy dificultoso sin ser gordo y pesado. Era largo y flaco, con patas articuladas muy finitas y largas. Su cuerpo estaba dotado de un color verde que lucía hermoso al ser acariciado por el sol del atardecer, que ya estaba preparándose para desaparecer hasta la mañana siguiente.

El bicho de las borlas no era agresivo, de haberlo sido nos hubiera picado. Caminaba entre los pastos con lentitud pero con fuerza. A él no lo amedrentaban las subidas ni las bajadas aun teniendo unos dos centímetros de largo, contando con tres pares de delgadas patas para sostenerse y afrontar las adversidades del terreno.

Que se trataba de un insecto, no cabía duda alguna por sus tres pares de patas, pero de qué insecto se trataba. No lo sabíamos. Sólo el nombre con el que lo habíamos bautizado, los recuerdos, alguna foto, y toda la curiosidad por descifrar el enigma nos acompañaban en el viaje de regreso.

Ya estoy en condiciones de presentarles al bicho de las borlas:



Hasta ahora sabemos que se trata de un escarabajo, pero ignoramos su nombre. Si alguien lo sabe puede escribirlo en uno de los comentarios y así ayudarnos a descifrar el enigma.

7 comentarios:

  1. Hola
    he visto tu comentario en mi blog y has sido muy amable.
    Tu pagina es muy interesante y me he hecho seguidor asi no perdere hilo
    un abrazo

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  2. Hola Egui!!! Algunos bichos tienen nombres populares, como el tucu-tucu, por ejemplo. Otros, a veces no tan conocidos o ignorados, quedan vestidos apenas por el taparrabo de su clasificación entomológica. Tampoco sé cómo se llama éste bicho de las borlas, pero seguro debe haber un ejemplar en el Museo de Ciencias Naturales de Parque Centenario, hermoso paseo también para un domingo de placidez, donde se disfruta de un tiranosauro y un gliptodonte, entre otras cosas. Con decir que hasta hay un ejemplar de ¡pulga!
    Abrazos para todos ustedes!!

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  3. Hola!! un año despues... tengo una respuesta para tu pregunta! ese bicho se llama "Compsocerus violaceus" tambien se lo conoce como bicho guitarrero por el ruido que hace. Tiene hábitos mayoritariamente nocturnos y vive en la madera. Habita desde la pampa hasta el sur de brasil pasando por uruguay.

    Saludos! ;)

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  4. ¡Hola!
    Muchas gracias por tu valiosa información. ¡Al fin sabemos cómo se llama "el bicho de las borlas"!
    Sinceramente, te agradecemos mucho y quedamos a tu disposición,
    eguivit

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  5. Hola! me gustaría saber cómo "anónimo" supo que el bichito se llamaba así! me encantan los animales y los insectos y sin embargo no pude encontrar el nombre del protagonista de la foto de mi papá.
    Gracias por la información!

    Juli
    www.dibu-jas.com.ar

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  6. Efectivamente, le llaman guitarrero, y por lo general se alimentan de la Flor del Marucuyá. En casa habian antiguamente... saludos!

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  7. Muchas gracias, Eric, por tu aporte.
    ¡Saludos!

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